Simple Things / Organic-Oz

Australia me está ayudando en muchas cosas, mejorar mi alimentación es una de ellas. La primera vez que compré un producto ecológico fue cuando mi hermana me comentó, hace años, que el café era el alimento con más aditivos químicos que hay en un supermercado. A partir de entonces, decidí pagar un euro más por la versión ecológica y empezar las mañanas más tranquilo y coherente.

Nimbin market Let's Go Study AustraliaPero es en Australia donde he redescubierto el significado del concepto “ecológico”.
 Durante mis primeros meses en la costa este australiana, conocí a varios amigos que trabajaban recogiendo fruta durante las vacaciones entre cursos de inglés. Sentí entonces la necesidad de introducir las manos dentro de la tierra y aprender, al menos, como se planta una semilla.

En el pequeño pueblo de Nimbin, cerca de Byron Bay, a parte de vender galletas de marihuana a los turistas que hacen un alto en su camino, se encuentran varias comunidades neo-hippies en las que el equilibrio con la naturaleza es la base de todo. 
Allí estuve seis semanas haciendo de fotógrafo voluntario en la granja-instituto de permacultura Djanbung Gardens, aprendiendo cómo el cultivo ecológico y sostenible se integra con el aspecto social de quien vive y trabaja en él.

organic food farm let's go australia

Una vez en Melbourne, he tenido la suerte de vivir durante un año en una preciosa casa con un amplio jardín arbolado, dos compañeras vegetarianas y uno vegano. La combinación perfecta para continuar un lavado de ideas con el que me he sentido muy reconfortado.
 Salvo alguna recaída, casi todo lo que comíamos era local y ecológico. Eso me ha permitido entender el efecto económico y social que esto conlleva. 
Recuerdo a menudo lo que me dijo Jana hace años: “Decidir dónde y qué compras, es la acción más poderosa y efectiva para transformar la sociedad”.

farmers market stall let's go study australia

Afortunadamente, cerca de donde vivo se encuentra Terra Madre, un supermercado completamente ecológico. A parte de usar cestas de mimbre y cajas de cartón en vez de bolsas de plástico, el porcentaje de beneficio en los alimentos básicos es menor que en otras tiendas. Eso hace que las frutas y verduras ecológicas sean tan sólo un poco más caras que un establecimiento normal. Si Terra Madre no existiera sería más caro consumir ecológico y más complicado ser consecuente. Al menos ahora, cuando escojo un producto, ya no me pregunto cuál de ellos será menos tóxico.

Supongo que ser feliz va unido a la necesidad de hacer las cosas mejor, invirtiendo más tiempo y atención, sin agobios, sin proyecciones.
 En eso estamos.

Text & Pics by Albert Uriach

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s